En lo que va de año 2018 solo han aprobado la salida del País
de la Alcaldesa y un homenaje
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| Consejo municipal de Esperanza, cuando sesionaba. |
Redacción de municipio, gente y opinión
Esperanza, Valverde, RD.- El conflicto suscitado entre la
regidora perremeista Lic. Bélgica Colón y su suplente Magdalena Robles,
mantiene cerrado el Consejo Municipal de Esperanza, cuyos ediles en lo que va
de año, solo han sesionado dos veces al parecer evitando conocer una sentencia
que da ganancia de causa a la suplente del PRM., por haber acogido la justicia en lo contencioso administrativo, la solicitud
de suspensión de funciones a la regidora titular, por violación a la ley función
pública 41-08.
Las dos veces que ha sesionado el referido órgano municipal,
fueron dos sesiones extraordinarias, que a modo de relámpago, autorizar la
salida del País de la Alcaldesa Ana Jacqueline Peña y para rendir honores el ex
regidor y destacado profesor Teófilo Valenzuela, quien falleció de forma
repentina, recientemente.
El control que desde hace más de un año, ejerce la actual Alcaldesa
de Esperanza sobre la mayoría de regidores alguno de los cuales, son
beneficiados con canonjías subterfugias, sería la forma ideal, para impedir que
se conozca en el Órgano de control, la referida sentencia, donde estos tendrían
que decidir si se oponen a acogerla o la rechazan, lo que generaría una situación
delicada en el seno del PRM. En este municipio.
Concomitantemente con esto, el cabildo esperanceño se
enfrenta a posibles demandas judiciales, en las que se pretendería cobrar astreintes
contemplados en decisiones judiciales, además de la acumulación del pago de
honorarios, establecidos en la ley 176-07, de la que ya hay precedentes de
anteriores gestiones.
A todo esto los ediles miembros de los partidos
representados en el Ayuntamiento de Esperanza del PLD., PRM., PRSC., PTD. Y DXC,
los que no han realizado sesiones ordinarias en lo que va de año y mantienen paralizadas
el conocimiento de casos puntuales, guardan silencio, cayán, en lo que se
contempla como una complicidad con lo acontecido, pues su silencio indica el
grado de compromiso e irresponsabilidad, al no decidir sobre la materia.
