ASCIENDE A 52 NÚMERO DE MUERTOS TRAS ZOZOBRAR LA EMBARCACIÓN EN LA BAHÍA DE SAMANÁ
DisposiciónTodavía pasadas las 8:00 de la noche un equipo del Instituto Nacional de Ciencias Forense (Inacif) permanecía en el cementerio municipal de Sabana de la Mar, adonde se construyeron dos fosas comunes para sepultar a los cadáveres sin identificar, lo que fue desautorizado por el fiscal de Hato Mayor, Manuel Emilio Santana, debido a que consideró la medida como algo del pasado y rudimentaria. En el lugar aún permanecen sin identificar 10 cadáveres. Ayer se tenía previsto terminar con la identificación de los cuerpos; sin embargo, esto no fue posible debido a las malas condiciones y el avanzado estado de descomposición. De los cuatro cadáveres que fueron recuperados ayer sólo uno fue identificado: Juan Alberto Mena, de 20 años, oriundo de San Francisco de Macorís. “Era un muchacho trabajador, hasta que un día se juntó con un amigo que le dijo que se fueran y se metió eso en la cabeza y se fue”, dice Henry David Bonilla, padre de Alberto Mena. Mena era el mayor de los cuatro hijos que procreó Bonilla, y apenas tenía seis meses de casado. El hedor en toda el área se ha convertido en la alarma que avisa cuando se está llegando al lugar, y por qué no, para que por los aires sobrevuelen mauras que anuncian que allí se concentra gran cantidad de cuerpos en estado de descomposición. Las necropsias a los cadáveres en estado de descomposición fueron dirigidas por el patólogo, Leonardo Radnei, asistido por el legista, Santini Calderón Gastón, y otros galenos de Sabana de la Mar. Al menos ocho personas todavía permanecen desaparecidas, mientras las autoridades continúan la búsqueda en la bahía de Samaná y la costa de Sabana de la Mar. De cuatro cadáveres encontrados ayer, uno de estos fue trasladado a San Francisco de Macorís, de donde era oriundo, siendo identificado como Ramón Esteban Cruz Taveras, 41 años, natural de Pimentel, quien portaba su cédula en el bolsillo del pantalón que tenía al momento de la tragedia. En la identificación de los cadáveres participan además el fiscal de Hato Mayor, Santana Montero, y la fiscal de Sabana de la Mar, Felicia Nieves, más un equipo del Inacif. Aunque ayer aparecieron menos cuerpos en el mar que el pasado martes, cuando se localizaron 22, el drama no dejó ser menos tétrico en las riberas de la playa y el cementerio de Sabana de la Mar, donde se concentraron familiares de náufragos aún desaparecidos, así como decenas de curiosos. La búsqueda se suspendió a las 7:00 de la noche, pero se reanuda hoy para una observación final a las costas de Samaná, Sabana de la Mar y Miches, y ver si afloraron más cuerpos. |