El canciller italiano Franco Frattini dijo que estimación de 1,000 muertos era "creíble"
ANKARA. Miles de extranjeros huían ayer del caos en Libia, donde estadounidenses y europeos tomaban barcos, europeos abordaban aviones y norafricanos cruzaban la frontera en camiones.
Brasil dijo que usará un buque privado contratado en Italia para evacuar a 183 brasileños de la ciudad de Bengasi, informó el servicio noticioso estatal Agencia Brasil. Añadió que el rescate se realizará entre el hoy y mañana. El buque los transportará a Grecia o Malta, de donde abordarán un avión a Brasil.
La agencia dijo que hay unos 600 brasileños en Libia, la mayoría empleados de empresas de la construcción o la petrolera estatal Petrobrás.
Protestas se extienden
En tanto, milicianos leales a Moamar Gadafi ocuparon las calles de Trípoli, pero las grietas del régimen se extendieron por otras partes del país, a medida que la rebelión que ya controla buena parte del este del país se acerca a la capital y surgen nuevas deserciones entre los sectores afines al régimen.
Dos pilotos a los que se había ordenado bombardear una ciudad en manos de la oposición optaron por lanzarse en paracaídas y permitir que su avión se estrellara en el desierto.
La oposición dijo que se había apoderado de Misurata, la ciudad más importante del oeste que cae en sus manos. En los últimos dos días se han producido choques en Sabratha, al oeste de la capital, donde soldados y milicianos intentaban reprimir a los manifestantes
Brasil dijo que usará un buque privado contratado en Italia para evacuar a 183 brasileños de la ciudad de Bengasi, informó el servicio noticioso estatal Agencia Brasil. Añadió que el rescate se realizará entre el hoy y mañana. El buque los transportará a Grecia o Malta, de donde abordarán un avión a Brasil.
La agencia dijo que hay unos 600 brasileños en Libia, la mayoría empleados de empresas de la construcción o la petrolera estatal Petrobrás.
Protestas se extienden
En tanto, milicianos leales a Moamar Gadafi ocuparon las calles de Trípoli, pero las grietas del régimen se extendieron por otras partes del país, a medida que la rebelión que ya controla buena parte del este del país se acerca a la capital y surgen nuevas deserciones entre los sectores afines al régimen.
Dos pilotos a los que se había ordenado bombardear una ciudad en manos de la oposición optaron por lanzarse en paracaídas y permitir que su avión se estrellara en el desierto.
La oposición dijo que se había apoderado de Misurata, la ciudad más importante del oeste que cae en sus manos. En los últimos dos días se han producido choques en Sabratha, al oeste de la capital, donde soldados y milicianos intentaban reprimir a los manifestantes