Dice que no se puede hablar de progreso cuando se le niega a Educación el 4% que dice la Ley
La Iglesia Católica de Santiago, aseguró este viernes que en la República Dominicana no puede hablarse de un verdadero desarrollo porque no se nota en el progreso integral de las personas y porque aquí sólo progresa la corrupción.
Camino sostuvo en su nota editorial que todo este problema se acompaña de un cinismo vergonzoso de la mayoría de los políticos, mientras el miedo de la gente frente al futuro los lleva al borde del abismo.
“Cuántas instancias gubernamentales no han sido objeto de escándalo e investigación por sus aberrantes prácticas corruptas e irregularidades administrativas de todo tipo, algunas llegando a la dimensión de lo colosal”, dijo.
Dijo que ese es el verdadero progreso en el que estamos envueltos, no el que se nos pinta en discursos y declaraciones”, sostuvo.
Y agregó que los dominicanos tienen que recuperar la lucidez y el coraje de llamar cada cosa por su nombre y hacerle frente con valentía antes que el mañana “se nos vuelva peor que el presente”.
Indicó que lo que escribe un autor extranjero sobre el contexto donde vive parece una radiografía de lo que pasa en nuestro cuerpo social: “Lo que se percibe en mayor o menor grado en todas partes y en todos los estratos sociales no es la voluntad de autoperfeccionamiento, sino la moral disolvente del “todo está permitido” y del anything goes, “todo vale”.
Camino recordó que el Papa Pablo VI en su encíclica Populorum Progressio dejó bien establecida la relación entre progreso y desarrollo. Agrega que según ese análisis del Papa Pablo VI no puede hablarse de verdadero progreso si éste no se nota en el desarrollo integral de las personas.
“En nuestro país se habla y se entonan himnos interminables al progreso, mientras se niega la partida presupuestaria necesaria para una educación de calidad y un sistema de salud digno”, sostuvo.
Y dijo que se nos habla de progreso mientras vamos dando tumbos en las oscuras tinieblas de un país apagado. La pregunta obligada es: ¿Hacia dónde progresamos?
Es cierto, añade Camino que aquí pareciera que todo vale: vale que se roben poco a poco los bienes de la nación, sea la naturaleza, sea los activos fijos; vale que la violencia desmedida cobre vidas inocentes; vale que algunos se lucren hasta llegar a la opulencia mientras otros se ahogan en el pozo de la miseria. Pero además, dice que vale que el narcotráfico arrope palmo a palmo el país y todo lo que hay en él; vale que nos quiten la tierra que nos pertenece para dársela al que llega. No olvidemos que donde todo vale todo pierde su valor, incluso la misma vida.
Camino sostuvo en su nota editorial que todo este problema se acompaña de un cinismo vergonzoso de la mayoría de los políticos, mientras el miedo de la gente frente al futuro los lleva al borde del abismo.
“Cuántas instancias gubernamentales no han sido objeto de escándalo e investigación por sus aberrantes prácticas corruptas e irregularidades administrativas de todo tipo, algunas llegando a la dimensión de lo colosal”, dijo.
Dijo que ese es el verdadero progreso en el que estamos envueltos, no el que se nos pinta en discursos y declaraciones”, sostuvo.
Y agregó que los dominicanos tienen que recuperar la lucidez y el coraje de llamar cada cosa por su nombre y hacerle frente con valentía antes que el mañana “se nos vuelva peor que el presente”.
Indicó que lo que escribe un autor extranjero sobre el contexto donde vive parece una radiografía de lo que pasa en nuestro cuerpo social: “Lo que se percibe en mayor o menor grado en todas partes y en todos los estratos sociales no es la voluntad de autoperfeccionamiento, sino la moral disolvente del “todo está permitido” y del anything goes, “todo vale”.
Camino recordó que el Papa Pablo VI en su encíclica Populorum Progressio dejó bien establecida la relación entre progreso y desarrollo. Agrega que según ese análisis del Papa Pablo VI no puede hablarse de verdadero progreso si éste no se nota en el desarrollo integral de las personas.
“En nuestro país se habla y se entonan himnos interminables al progreso, mientras se niega la partida presupuestaria necesaria para una educación de calidad y un sistema de salud digno”, sostuvo.
Y dijo que se nos habla de progreso mientras vamos dando tumbos en las oscuras tinieblas de un país apagado. La pregunta obligada es: ¿Hacia dónde progresamos?
Es cierto, añade Camino que aquí pareciera que todo vale: vale que se roben poco a poco los bienes de la nación, sea la naturaleza, sea los activos fijos; vale que la violencia desmedida cobre vidas inocentes; vale que algunos se lucren hasta llegar a la opulencia mientras otros se ahogan en el pozo de la miseria. Pero además, dice que vale que el narcotráfico arrope palmo a palmo el país y todo lo que hay en él; vale que nos quiten la tierra que nos pertenece para dársela al que llega. No olvidemos que donde todo vale todo pierde su valor, incluso la misma vida.
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